De qué otra forma podría haberte hecho entender que lo eras todo para mí. Aún por las noches me pregunto si recordarás qué fui para ti. A las cinco de la tarde, de los miércoles, cuando el sol ya no se siente, regresas. Te sientes como nada antes en mi vida. Comienzo a sentir esa electricidad que me chocaba cuando estaba contigo, ¿será que piensas en mí también? Tengo esa leve sensación que lo nuestro duro segundos y que la despedida fue lo que más tardo. El terror surge por las noches cuando recuerdo que me voy, que ahora sí es nuestro final; la distancia sepultará lo poco que recordábamos. Nuestro silencio sobre los hechos ha estado más presente que nuestro amor, ahora sólo recuerdo cómo solía sentirse. Quiero saber si los Te quiero están por ahí aún cosquilleando. Los días finales de mes me preguntó porque rechacé al final, recuerdo lo que paso y coincido que fue lo mejor, pero tú lo sabes igual, debimos de intentarlo desde cero.
Ahora después de un tiempo me han contado de ti, me han contado que estás mejor, que ahora que no estoy, ya no hay aviones bombardeando tu persona. Me han dicho que te has visto feliz. Que tu cabello brilla más, que tus ojos están más abiertos. ¿Sabes algo? Sé que estamos mejor lejos, pero puedo escuchar desde acá el vacío en tu pecho.
Seguiremos mostrando que crecemos, no hay otra cosa peor.
No hay comentarios :
Publicar un comentario