Recuerdo l

¿Por qué no funciono?


Te contaré en estas líneas, lo que paso, las cosas por las cuales nunca funciono.


Tal vez el error más grande, y de lo que más me preocupo, fue que te quise tanto, de verdad, no tienes idea de cuánto.


Algún día de abril, no recuerdo exactamente, a pocos días de una fiesta de una amiga, todo volvió y digo volvió, porque tú y yo sabemos que antes de esto, 2 años parece, de verdad ya no lo recuerdo, está bien, no quiero recordarlo más y por eso te lo escribo, te lo devuelvo, todo, todo lo nuestro.
Hace 2 años nosotros comenzamos a hablar, todo comenzó sin saberlo, como ahora o quizá menos, no sé por qué sentí todo esto por ti. El caso vamos, es que paso algo similar, comenzamos a hablar y a sentir atracción sin conocernos físicamente, qué extraño, ahora que lo escribo me doy cuenta, tal vez justo cuando dijiste en una de nuestras tantas peleas:
- No sé qué onda con nosotros.
Debí haber terminado todo, pero para entonces, lo eras todo para mí.
Sin conocernos personalmente, por ti sentía algo, pero hace 2 años estaba más inestable, me enojaba la sensación de no estar conforme con nada, me atraías, pero no lo suficiente, para ese entonces, dejaste de importarme, ¿por qué no fue tan fácil ahora? No lo sé.
Conocí a alguien, conociste a alguien que hasta ahora me enteré, siempre creí que nunca habías dejado de pensar en mí. Es justo no digo que no quería que estuvieras con nadie, pero al menos yo fui honesta y lo supiste siempre y no como yo, que gracias a eso y bueno muchas más cosas nunca funciono.

Se acercaba la fiesta de una de mis mejores amigas, nunca te preguntaste quién era, nunca quisiste saberlo, debí de haberme dado cuenta desde ese momento que nunca funcionaria. Todas tenían pareja, menos yo y la verdad es que no tenía muchas opciones, ni me interesaba tenerlas, tal vez sólo quería pasar el rato con alguien para reír, la verdad es que reí sin ti.
En esa misma semana me anime a preguntarte si querías ir conmigo, deberías saber que nunca lo haría y no por ser sexista ni mucho menos, es sólo que invitar a alguien a ser tu pareja de fiesta es la cosa más ridícula, si supieras, mi mejor amiga y yo nos reímos de eso, pero nunca te dije.
Dijiste que checarías si podías, que me avisarías, pero no lo hiciste hasta un día antes y todo porque yo te lo recordé.

-¿Entonces sí podrás? - Te escribí.
-¿Sobre qué?- Respondiste después de 20 minutos de que te había preguntado.


Ni siquiera te dio pena o te disculpaste, nada, nunca supiste que esa sola pregunta avecinaba el final de una horrible historia.
Después de todo, dijiste que sí y por prisas o tal vez porque no quería verte, nervios no lo sé, te digo, soy muy complicada ni siquiera yo, entendía qué me pasaba. No quedamos bien, no pude darte el pase ni el de tu amigo(que yo había sugerido, para que no te sintieras solo e incomodo, de todos modos aquello no era una cita, claro para ti) para que entrarás, pero como todo buen héroe, dijiste las cosas más bellas, de verdad, por esas creo que me hiciste volar.

-No te preocupes, dime dónde es, llego ahí. -Escribiste
-¿Invitarás a alguien más?- Detrás de mi iPod(que ya no está), lo escribí rezando por que fuera y a la vez no, te quería a solas, pero también no.
-No, ¿para qué? Lo único a lo que quiero ver, es a ti. - Escribiste. Wow, de verdad deberías haber ganado premio por palabras bellas y perfectas para momentos como esos, lo malo que todo quedo ahí, en palabras y por eso nunca funciono.



Te mencione la dirección y para la noche que era la fiesta, recibí un mensaje y ni siquiera de celular, nunca llamabas, nunca te dije que por lo menos una relación por mensajes de celular, era mil veces mejor que por chat. No sabes ¿por qué? Porque por lo menos para mandar un mensaje por celular te tomas el tiempo, detienes las cosas, te cercioras de que tengas crédito, el celular y la música de un nuevo mensaje le dan más drama al asunto, tal vez un día te animas y marcas su número, aunque al segundo cuelgues o sólo para escuchar su voz, por eso te mandaba mensajes siempre sin respuesta, por eso nunca funciono.

Y el mensaje como todo lo nuestro, como siempre.

-No podré ir, lo siento.

“Lo siento, lo siento.” ¿De verdad lo sentías?

-Lo siento por dejar que vayas sola, para la próxima voy, de verdad, es sólo que se me complicaron las cosas.

¿Y crees que a mí no? Pero nunca fuiste próxima vez, nunca, todas las veces siempre se te complicaba, debí haber escuchado al universo, pero no lo hice.

Esa noche me divertí, ningún evento relevante sólo el simple hecho de que esa noche robaron mi iPod, si hubieras estado ahí. No te culpo por el robo, no te culpo porque me embriague esa noche y perdí de vista mi bolsa, ni siquiera te culpo por como terminaron las cosas, ni si quiera te culpo por que nunca estuviste, pero si nunca me hubieras dejado sola como siempre, tal vez hubiera funcionado.

Llegue con la noticia del robo de mi iPod y lo único que dijiste fue.

-¿Ves? Si hubiera ido, hasta a mí me hubieran robado.

No me dio risa, ni siquiera me sentí bien, nunca te lo dije, en cambio escribí risas, como si se pudieran escribir, te dije que sí, y seguimos platicando como si nunca me hubieras dejado plantada, como si no importará que de pronto te hubiera incluido en mis cosas, que de pronto invadieras mi mente por las noches, nunca te intereso, por eso, nunca funciono.

Mis mejores amigas me miraban, sabiendo o tal vez yo teniendo una predicción, aquello no tenía futuro.






No hay comentarios :

Publicar un comentario