Recuerdo lV

¿Por qué no funciono?

Mi cumpleaños fue un miércoles, me invitaste el viernes para festejar, ¡tan pendeja! Te di mi fin de semana, con el que pude festejar con mis amigas, pero no, acepte ir contigo.
Se hizo viernes y estaba tan nerviosa, ni siquiera quería que se hiciera tarde, tenía terror de lo que pudiera pasar. Sentimiento equivocado ¿no? Nunca nadie debería sentir terror de encontrarse con su amor, pero ya sabes, siempre fuimos distintos a los demás.

Saliendo de la escuela, iría a comer con mi familia y por la tarde-noche te vería.
Salí de la escuela, fui a comer, había internet, me llego un mensaje tuyo:

-No podré ir, no me dieron permiso. (O algo así dijiste, ni siquiera ahora recuerdo).
Ojalá no me hubiera conectado, ojalá hubiera ido y nunca otra vez volvería a hablarte, pero no, me avisaste, aún cuando fue un segundo antes, tenías por lo menos ahora excusa y ¿sabes? Me divertí tanto con mi familia, ni siquiera te recordé.
No te conteste recuerdo y supe que ese era el momento de decir adiós, lo supe más no lo aplique. Masoquista yo opino, o pendeja, cualquiera de las dos.

Esa misma noche hicimos una pijamada alcohólica con mis amigas, grave error para una noche en el que dolía el corazón.

Esa noche te dije:

-No buscamos lo mismo.

Hiciste lo que tenías que hacer ¿no? Rogarme justo cuando ya me iba.
Tome, tome y tome, te llame te dije “Te quiero” tantas veces que no recuerdo qué contestabas, sólo sé que creí que después de eso cambiarías, grave error, un patán siempre será un patán.

Tuve cruda y me arrepentí de lo que te dije, ojalá me hubieran sellado la boca con cinta canela, romper mi celular, recordarme todo lo que me hizo... Tal vez lo hicieron, no sé, no debí haber seguido con aquello, está vez fue mi culpa.

Una semana después seguimos igual, como si nada hubiera pasado. ¿A qué estábamos jugando?
Aunque ahora que recuerdo no todo estaba tan bien ¿verdad?
De pronto dejamos de vernos por Skype, hablar todas las noches, hacer la platica más larga, se fracturo todo, yo era la única que juntaba las partes, las apretaba, pensando que por arte de magia todo volvería a juntarse, a ser normal de nuevo, nunca sostuviste conmigo todo lo roto y por eso nunca funciono.

No hay comentarios :

Publicar un comentario